Justificación

Existe ya suficiente evidencia sobre las dificultades imperantes para alcanzar las tres metas universales del desarrollo que se enfocan en un mundo:

a) Socialmente equitativo,

b) Ecológicamente sustentable, y

c) Económicamente estable.

Los países de nuestro continente, México sin duda, tienen retos y deudas importantes con sus sociedades en esas tres metas.

En ese sentido, los desafíos que enfrenta la educación para responder de manera efectiva a las necesidades del desarrollo obligan a asumir que las nuevas generaciones deberán estar preparadas con nuevas competencias y nuevos conocimientos e ideales. La participación de la educación superior es decisiva para que desde su misma razón de ser – la formación profesional y/o tecnológica y la investigación – contribuyan a resarcir el tejido social a través de acciones que dignifiquen el sentido de lo humano.

La relación existente entre Universidad – Estado – Sociedad en la actualidad es clara: la Universidad tiene una función social que influye y transforma su entorno; es decir, es un auténtico factor de transformación social y, por lo tanto, según sea el fin que se proponga, ayudará a construir una sociedad con determinadas características. El trabajo de la Universidad va más allá de sus funciones de docencia, investigación y extensión. Ella puede influir poderosamente en los modelos y en las orientaciones del desarrollo económico, industrial, social y cultural de las regiones donde está inserta.

Se han documentado algunos de los muchos esfuerzos, en buena medida aislados, que las instituciones de educación superior en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica han emprendido desde hace algunos años para involucrarse de manera comprometida en acciones locales que atiendan principalmente los impactos sociales y ambientales de su gestión, en el marco de la Responsabilidad Social Universitaria (RSU).

La revisión de esos esfuerzos muestra que la conceptualización de la RSU está aún en proceso de construcción y muchas acciones aún no han clarificado su integración en un marco general que les dé sentido. Estos mismos esfuerzos, poco o insuficientemente socializados, no permiten aún establecer paralelos, identificar indicadores y evidenciar resultados.

Dentro de las líneas o ejes propuestos por el UNESCO IESALC para la construcción y funcionamiento del proyecto Espacio de Encuentro Latinoamericano y Caribeño en Educación Superior (ENLACES) está la relacionada con la producción y gestión del conocimiento y, a su vez, dentro de este eje está planteada la acción de desarrollar los observatorios regionales, que nazcan de experiencias funcionantes en América Latina y el Caribe y que sirvan para relacionar y establecer proyectos de trabajo colaborativo y solidario en la región.

Quiere constituirse en una fuente de información independiente, rigurosa, imparcial y por lo tanto, confiable acerca de las políticas y prácticas en el área. Se desea que cumpla una función estadística e informativa orientada a la mejora de la transparencia (accountability), favoreciendo también el avance de los procesos de rendición de cuentas (reporting), así como con una participación más activa e informada de todas las partes interesadas (stakeholders) y todo ello con el fin último de desarrollar una cultura de la responsabilidad y el compromiso social.

La creación del Observatorio UNESCO de Responsabilidad Social para México permitirá avanzar en la conceptualización de la Responsabilidad Social Universitaria y generar un modelo de Responsabilidad Social Universitaria de México, a partir de las condiciones y retos particulares. Será la entidad que conjunte los esfuerzos para desarrollar metodologías claras para la identificación, análisis y difusión de información sobre las acciones impulsadas por las instituciones de educación superior de la región, para coadyuvar en los esfuerzos de la sociedad encaminados al desarrollo.

Contar con este observatorio permitirá que la información identificada y sistematizada consolide las buenas prácticas y experiencias, en cada uno de los ámbitos de la RSU, de las Instituciones de Educación Superior de México, al tiempo que las impulsa para promover iniciativas que impacten y que contribuyan en políticas públicas. Permitirá la creación de redes sociales e institucionales para efectuar proyectos comunes que sirvan como ejemplos de buenas prácticas a seguir y puedan resolver problemas regionales.

La creación del Observatorio UNESCO de Responsabilidad Social para México permitirá consolidar un enfoque de la educación superior con criterios de pertinencia, equidad y responsabilidad social de las universidades, que contribuya de manera clara, mediante el cumplimiento de su misión, a impulsar y promover proyectos estratégicos para una educación integral, altamente vinculados con las necesidades sociales y productivas del país. Esos esfuerzos permitirán coadyuvar en la construcción de políticas públicas encaminadas a disminuir las desigualdades sociales del país, impulsar una cultura de respeto a los derechos humanos en general, la no discriminación y los derechos de la mujer en particular, contribuir a la sustentabilidad ecológica y a garantizar una economía que de seguridad al desarrollo del país.

Para la Universidad Autónoma de Yucatán la experiencia en su compromiso contraído institucionalmente con la RSU le ha permitido avanzar en tres sentidos: a) la conceptualización al interior de la institución, al haber asumido, de manera integrada al Plan de Desarrollo Institucional, un marco teórico y líneas de acción claras; b) el desarrollo de una metodología de trabajo; y c) la aplicación concreta de las estrategias y su evaluación. La retroalimentación obtenida en estos 4 años de trabajo le permite entender que los retos para las instituciones de educación superior comienzan con la necesidad de identificar, compartir, construir y socializar los esfuerzos de muchas instancias sociales y de todo el sistema de educación superior del país.